
El debut de Jonathan Anderson como director creativo global de Dior (el primero en liderar las líneas femenina, masculina y de alta costura simultáneamente desde el propio Christian Dior) ha sido, para muchos, como un "reinicio total" para la maison.
La colección fue presentada en enero de 2026 en el Museo Rodin y se centró en la intersección entre la naturaleza y el artificio:
El desfile se realizó bajo un techo de ciclámenes, inspirado en un ramo que John Galliano le regaló al equipo del taller un año antes.
El nuevo diseñador de Dior introdujo formas bulbosas que recordaban a conchas de nautilus y faldas globo que desafiaban la gravedad y reinterpretó el icónico vestido "Junon" de Christian Dior y las siluetas al bies características de la era de Galliano en la casa.
Rediseñó la clásica chaqueta Bar utilizando tweed de Donegal (un guiño a sus raíces irlandesas) y la emparejó con pantalones cortos XL y medias deportivas.
Además recuperó el antiguo logotipo de Dior con mayúsculas y minúsculas y restableció el tono gris paloma original como color insignia de la marca.
Los diseños no solo abarcaron las telas, tambien lanzó una serie de bolsos Book Tote bordados con portadas de clásicos como Drácula de Bram Stoker y Las flores del mal de Baudelaire.

La crítica ha elogiado su capacidad para mezclar el lujo aristocrático con una espontaneidad juvenil. Entre sus piezas más virales destacan el Bow Bag (un bolso con forma de sobre y lazo) y los zapatos con tacones decorados con corazones y rosetas florales, diseñados en colaboración con Nina Christen.